2026-09-02
China ha tomado una ventaja técnica en la computación espacial. La constelación 'Three-Body Computing', desarrollada por Zhejiang Lab y ADA Space, opera desde mayo de 2025 con satélites que ejecutan modelos de lenguaje de gran escala (LLM) de 8 mil millones de parámetros. Estos equipos utilizan procesadores comerciales para alcanzar 744 billones de operaciones por segundo, una capacidad que empresas estadounidenses como SpaceX aún no han desplegado en prototipos funcionales.
Uno de los mayores logros reportados es la comunicación entre satélites mediante enlaces láser. En julio de 2026, los desarrolladores demostraron un enlace continuo de 100 Gbps durante más de ocho días con una disponibilidad del 99.99%. Esta tecnología permite que los satélites funcionen como un solo clúster de computación distribuida, repartiéndose tareas complejas en órbita sin depender constantemente de las estaciones terrestres.
El objetivo de esta tecnología es resolver el problema del desperdicio de datos: actualmente, hasta el 90% de la información capturada por satélites no se transmite por falta de ancho de banda. Con la IA a bordo, el satélite procesa la imagen y solo envía la respuesta útil (como la ubicación de un barco o un daño en infraestructura), reduciendo drásticamente el tiempo de análisis y el uso de recursos.
Paralelamente, el ámbito militar está viendo el espacio como un campo de batalla. Reportes indican que China desarrolla satélites 'cazadores' capaces de perseguir, capturar o incluso repostar otros satélites. Esto ha llevado a potencias como Estados Unidos y el Reino Unido a realizar operaciones conjuntas para proteger sus activos orbitales frente a posibles interferencias o ataques con láseres y sistemas electrónicos.