2026-10-19
China puso en órbita ocho nuevos satélites que formarán parte de una red de computación para inteligencia artificial (IA). En lugar de construir otro centro de datos en tierra, los desarrolladores buscan verificar si las redes neuronales pueden no solo funcionar, sino también entrenarse directamente en el espacio. El lanzamiento se realizó el 14 de octubre de 2026 mediante un cohete Zhuque-2E de la compañía LandSpace.
Los satélites cuentan con módulos de computación de alto rendimiento, transmisores láser para comunicación entre aparatos y estaciones terrestres, y cámaras para condiciones de poca luz. Los objetivos principales son el entrenamiento de grandes modelos de IA, la transferencia rápida de datos y la gestión del enfriamiento de la electrónica potente mediante sistemas de radiación térmica y circuitos de refrigeración líquida.
La arquitectura busca crear una red distribuida donde los satélites procesen información en órbita (por ejemplo, analizando imágenes de sensores) y envíen solo los resultados procesados a la Tierra, reduciendo el volumen de datos a transmitir. El proyecto 'Xing Suan' de ADA Space planea una constelación de 2.800 satélites para 2035, de los cuales 400 estarán dedicados exclusivamente al entrenamiento de modelos.
Este avance ocurre mientras otras empresas como Google desarrollan proyectos similares, como el 'Project Suncatcher', que utiliza aceleradores TPU en satélites. El interés radica en que el espacio ofrece energía solar constante, aunque presenta retos críticos como la protección contra la radiación espacial y la dificultad de reparar o reemplazar hardware defectuoso en comparación con un centro de datos terrestre.