Meet a mouse whose brain cortex is made up of human cells
2026-09-16
Un equipo de la Universidad de Stanford, liderado por el neurocientífico Sergiu Pașca, reportó en la revista Nature un avance en el uso de organoides (pequeños grupos de tejido neural) para integrar células humanas en cerebros de roedores.
El método consistió en modificar genéticamente a los ratones para que su corteza y su hipocampo —dos áreas clave del cerebro— no se desarrollaran por completo. Esto dejó el espacio necesario para que las células humanas inyectadas crecieran y ocuparan gran parte del volumen cerebral en cuestión de semanas o meses.
Los resultados muestran que, mientras los ratones sin tejido cerebral tenían problemas de memoria, aquellos con las células humanas mostraron un mejor desempeño en pruebas de laberintos, lo que sugiere que el tejido humano influye en la cognición del animal.
Aunque este avance podría ayudar a estudiar lesiones cerebrales o incluso servir como 'repuestos' para víctimas de accidentes cerebrovasculares, el experimento plantea dilemas éticos. El investigador advirtió que no se debería realizar este procedimiento en primates, ya que podría desdibujar los límites cognitivos entre humanos y animales.