Six wild ideas for perpetuating your mind
2026-10-15
La búsqueda de la inmortalidad cognitiva continúa a través de diversas rutas tecnológicas. Algunos expertos exploran desde la congelación de cerebros en nitrógeno líquido hasta la carga de memorias en la nube para preservar la continuidad del 'yo' más allá de la muerte.
Entre las propuestas se encuentra el trasplante de cabeza, impulsado por cirujanos como Sergio Canavero, quien sostiene que la reconexión de médulas espinales ya es posible tras experimentos exitosos en cerdos. Sin embargo, la comunidad científica mantiene un escepticismo profundo sobre la viabilidad de controlar un cuerpo nuevo.
Otra vía son los 'mindclones' o clones mentales, que utilizan inteligencia artificial para crear avatares digitales basados en datos personales, diarios y redes sociales. Servicios como StoryFile o Afterlife AI ya permiten crear bots conversacionales que imitan la personalidad de una persona.
También se investiga el uso de cerebros en frascos, donde empresas como Bexorg mantienen tejido cerebral vivo mediante infusión de sangre artificial para pruebas de fármacos. Por otro lado, el proyecto FRONT, financiado con 175 millones de dólares por la agencia ARPA-H de Estados Unidos, busca el reemplazo gradual de tejido cerebral dañado con tejido cultivado en laboratorio.
Finalmente, se plantean la emulación total del cerebro (uploading) y la creación de un neocórtex sintético. Mientras que la emulación completa podría tardar un siglo en ser realidad, las interfaces cerebro-computadora biohíbridas ya están permitiendo la comunicación entre células nerviosas y chips digitales.